
Hoy es la víspera de la Patrona de Tordesillas y el comienzo de las Fiestas patronales en esta Villa. Sonará el reloj suelto a mediodía y las bombas reales nos recordarán con nostalgia a quienes en estos días llevaban con nosotros la cachava peñera, el farol, la alegría, el pañuelo y compartieron momentos de felicidad y arraigo.
Hoy sonará el reloj suelto con su «tan tan tan» mítico que a los tordesillanos les hace estremecer en su sonido armónico y singular. Y me acordaré de mi amigo «Chiri Ponciano» que con toda la ilusión le tañía cada día de la Peña, y de «Pirolo» y de «Koke», aquellos de «y ahora van los grandes», y de «Tasio» el cartero y las dianas de su orquesta municipal y de «garrobero» tirando la bomba real, siéntanla ustedes y de Alejandro Pasalodos y de «Fuso» que me invitó a albóndigas hace cincuenta años mientras ensayaba la entradilla. Y del olor a churros en la calle santa María del señor Luis. Y de la caseta del tiro de Nati y Nica y de los caballitos en el corro de Santa María. Y del Toro vega con su bravura siembra el terror. Y de mi madre que me enseñó a amar la Peña con historias y canciones…
Hoy son vísperas.
Momentos de recuerdo, nostalgia pero también esperanza y alegría. Y en el tañido del reloj de la Villa irán nuestros sentimientos unidos unos con otros río abajo como un soplo, como una morceña, como nada.

