“El ministro marroquí de Justicia, Abdellafit Ouahbi, reclamó (…) a España el retorno a Marruecos de los menores marroquíes no acompañados que permanecen en su territorio, tras la inédita avalancha migratoria registrada recientemente en la fronteriza ciudad autónoma española de Ceuta, en el norte de África.” Así rezaba el artículo que Diario Libre publicó el 27 de agosto del 2026 para sus lectores.
Eran las primeras noticias que se recibían acerca de la avalancha de migrantes marroquíes ilegales que invadió materialmente la ciudad española de Ceuta. Un acontecimiento que a nadie pilla por sorpresa y que está haciendo mella en la sociedad autóctona del lugar. Día tras día, sucesos similares aumentan la inseguridad en sus calles. Y mientras esto sucede las autoridades del Gobierno de la nación se muestran insensibles a la situación. ¿por qué?
Del contenido de las visitas que Sánchez ha venido realizando hasta ahora a Mohamed VI, nada se sabe a ciencia cierta. Lo único que conocemos es un empeoramiento paulatino de la situación en la zona, a través de las manifestaciones directas que los ceutíes hacen a los medios de comunicación. Y hoy ya echados a las calles. Como también de las propias autoridades de la provincia. De modo que todo apunta a que la situación empeorará notablemente de no tomar las medidas oportunas por parte del ejecutivo español.

A este respecto, solamente podemos añadir, además de nuestra propia opinión, apuntes y trabajos de otras personas que también se muestran preocupadas por el asunto. Una situación que, sólo aparentemente, parece irresoluble; pero que en realidad está en dique seco, debido a la dejación permanente que los representantes de nuestro Gobierno hacen de la soberanía del Estado español.
Según algunos observadores, desde hace décadas, viene sosteniendo económicamente una red de centros de menores no acompañados (MENAS). Un sistema complejo y bien estructurado bajo la que viven cientos y cientos de MENA’s, tutelados por las comunidades autónomas, compuesto por más de cuarenta entidades en las que se integran miles de profesionales. Lo cual en estos momentos, ante la postura de Marruecos, tras solicitar de modo oficial la devolución de dichos menores, plantea un panorama no sólo novedoso, sino jurídico y económico. De hecho, la inversión llevada a cabo por nuestro país en este “negocio” se eleva a la cifra de 476,5 millones de euros. Cantidad que se corresponde con la suma que todas y cada una de las comunidades autónomas, tanto peninsulares como insulares, ha invertido individualmente en el mismo. A todo lo cual debemos añadir los gastos llevados a cabo en: infraestructura, personal, manutención, educación, sanidad, seguridad y programas de integración, psicología y trabajo social, seguridad y vigilancia, emancipación y gestión administrativa completa. Y, lo más grave: que, muy probablemente, superará a fecha de hoy los mil millones de euros. Dineros que, por supuesto, salen de nuestros bolsillos, de nuestros impuestos, y que –aparte opiniones más o menos humanitarias– pone en cuestión el sentido real y razonable de una verdadera política económica y de progreso.
Todo está, por tanto, fuera de lugar. Más bien parece otra cosa que muchos denominarían de múltiples maneras, menos moderada. Y algo que demuestra claramente, no sólo que España es un país “rico”, sino que está gobernado por gentes que no merecen nuestra confianza. Porque, ciertamente, en política, pocas cuestiones son irresolubles. Más bien todo lo contrario; lo que no se soluciona es porque no interesa o porque no se quiere resolver. Y este asunto podría ser uno de ellos. El por qué, muy sencillo: la Comunidad Europea libera anualmente cientos de millones de euros para cuestiones como esta y otras que no vienen al caso. Y ya se sabe: donde haya un buen saco en el que meter mano, muchos son los que se apuntan. Y no sólo la mano, sino el brazo y hasta el cuerpo entero si es preciso. En fin, así están las cosas, amigo lector. Pero cada cuál que piense lo que quiera. Lo cierto es que, en nuestra opinión, es un chollo muy rentable.
Sino, que Sánchez explique cuál es el verdadero motivo por el que tiene bloqueados casi el 91% de los fondos que recibió hace meses de la Unión Europea (560 millones de euros). Dineros que, aparentemente, debían ser destinados a la atención de inmigrantes llegados a España por vía marítima desde Canarias, Ceuta y Melilla, principalmente. (J. Guirado – VOZPOPULI 07/02/2025)
¿Está claro, o no, el motivo por el que algunas cosas pueden hacerse de un modo y no de otro? Nosotros no afirmamos nada. Tan sólo imaginamos. O, ¿acaso está prohibido imaginar?



1 comentario
Es conmovedora la preocupación del ministro de justicia marroquí por los menores. Tanta inquietud como demuestra el PP con su afán legalista. El estado de derecho abarca mucha más normas que no se cumplen y se tolera esta situación por aquellos políticos que invocan obsesivamente la Constitución, la sanidad pública etc. Cuantas más mentiras más votos.