- La Organización despliega intervenciones clave frente a las desigualdades estructurales por razón de género, edad y origen, logrando atender a más de 1.600 personas en la provincia.
- La tasa media de inserción laboral se sitúa en el 47,73%, reflejo de la eficacia del modelo de acompañamiento.
28 de abril de 2026. Con motivo del Día Internacional de las Personas Trabajadoras, Cruz Roja consolida el papel de su área de Empleo como uno de los principales dispositivos de inclusión sociolaboral del país. En un contexto donde aún persisten profundas desigualdades estructurales que penalizan el acceso a un mercado laboral estable y de calidad, la Organización despliega respuestas integrales basadas en los derechos, la igualdad de oportunidades y el trato equitativo. Así, durante 2025, Cruz Roja ha atendido a más de 280.000 personas en España, ofreciendo 983.097 respuestas de información, orientación, activación, acompañamiento y seguimiento.
información, orientación, activación, acompañamiento y seguimiento. Todo ello con programas integrales dirigidos a personas con mayores dificultades en el acceso al empleo: 982 mujeres atendidas en Valladolid, 409 personas jóvenes y 377 personas con más de 45 años de edad. La tasa media de inserción laboral de las personas que realizan el itinerario con Cruz Roja en Valladolid se sitúa en el 47,73%, reflejo de la eficacia del modelo de acompañamiento desarrollado.
Gracias a este trabajo, 426 personas accedieron a un empleo a lo largo de 2025 en la provincia, formalizándose 526 contratos, de los cuales 135 fueron inserciones directas mediadas por Cruz Roja. El impacto del modelo se apoya también en una sólida red empresarial, con la colaboración de 293 empresas de Valladolid que han permitido generar 610 alianzas.



La formación, clave
La formación se mantiene como eje estratégico para mejorar el acceso y la calidad del empleo. Así, 312 personas participaron en acciones formativas en Valladolid, de las cuales 173 fueron mujeres (55%), desarrollándose 39 acciones de capacitación profesional que suman 3.666 horas de formación. Además, las personas participantes realizaron prácticas en entornos reales de trabajo, con una destacada participación femenina.
En este último año Cruz Roja ha impulsado formaciones alineadas con las necesidades de las empresas y los sectores económicos de la provincia, con cursos de construcción, comercio, hostelería, asistente virtual, control de accesos, procesos administrativos, mecánica…

Todo este modelo de acompañamiento al empleo es posible gracias a la cofinanciación de fondos públicos y privados, con un papel destacado del Fondo Social Europeo (FSE y FSE+), que impulsa iniciativas clave del Plan de Empleo de Cruz Roja en todo el territorio. A esta financiación se suma la colaboración de administraciones públicas estatales, autonómicas y locales, así como de empresas, fundaciones y entidades privadas, haciendo posible un enfoque integral, sostenido y cercano, orientado a garantizar el derecho al empleo en condiciones de igualdad.
El valor del autoempleo: arraigo territorial y pertenencia
El autoempleo continúa consolidándose como herramienta clave frente a la precariedad laboral. A través del Proyecto Impulsa de Apoyo al Autoempleo y Microcréditos, Cruz Roja ha atendido en 2025 a 1.112 personas (702 mujeres) y ha contribuido a la creación de 156 empresas. En Valladolid, han sido 78 personas (45 mujeres) y ha contribuido a la creación de 19 empresas, de las cuales 11 están lideradas por mujeres. Además, se ha acompañado a 21 iniciativas en su fase de consolidación.

Nuevas narrativas y retos para 2026
Como prioridades del área de Empleo para 2026, Cruz Roja ha establecido cuatro líneas principales: apoyar el acceso a empleos estables y de calidad, ante la persistencia de la pobreza laboral; contribuir a reducir las brechas de género, reforzando la autonomía económica de las mujeres, la profesionalización de los cuidados y la corresponsabilidad; acompañar las transiciones laborales derivadas de la transformación digital, para evitar que las personas con menor cualificación digital queden excluidas de las nuevas oportunidades, y combatir el edadismo laboral poniendo en valor la experiencia y el talento senior.
El objetivo de todas estas iniciativas es consolidar un modelo de inclusión basado en derechos que permita responder a los desafíos estructurales del mercado laboral y evitar que ninguna persona quede atrás.

