Organizada por la Concejalía de Cultura y Dirigida por don José Núñez Ventosa, la banda municipal de música de Tordesillas nos regaló el pasado día 22, sábado, festividad de Santa Cecilia, un ameno y delicioso concierto.
Celebrado en el antiguo y siempre esplendoroso templo-convento de El Carmelo de Cristo Rey, entre sus paredes, todavía puede respirarse el silencio y recogimiento de aquellas ancianitas pero dulces y siempre animosas religiosas que, cada día, escuchaban misa y rezaban sus oraciones diarias tras la celosía de madera de la clausura, aún existente en su parte posterior. Un silencio que, en esta ocasión, fue protagonizado exclusivamente por la gran cantidad de público allí asistente, y roto únicamente por los efusivos aplausos que lo rompían tras la interpretación de cada una de las piezas musicales que los miembros de la banda hacían sonar con ayuda de sus instrumentos.
Durante aproximadamente dos horas (descanso incluido), la banda interpretó un variado repertorio de piezas entre las que no faltaron el típico pasodoble español, caribeñas, otras de los años cincuenta, y algunas bandas sonoras de indudable dificultad que nos recordaron famosas obras cinematográficas, además de los años de nuestra niñez y adolescencia, haciendo aflorar a los ojos de algunos la emoción en forma de tenues y escondidas lágrimas.
Tras el descanso, tuvimos ocasión de cruzar unas palabras con su director, ese hombre un tanto robusto y aparentemente serio que muchos hemos visto en la calle, cuando marcha al frente de su banda. Y, con gran sorpresa, descubrimos la amabilidad, simpatía y extroversión que esconde su persona, las que sin duda transmite en medio de su trabajo a sus colaboradores en ese afán de hacer disfrutar a los oyentes de la música; esa suave y dulce polifonía que, del modo más armonioso, penetra hasta lo más profundo del alma y el espíritu de quien sabe apreciar los mejores matices de la vida.
Asimismo, “Pepo”, como es cariñosamente conocido entre sus músicos y muchos vecinos de la localidad, nos confesó el tremendo placer que, tras más de veinte años de trabajo en Tordesillas, ha tenido la satisfacción de descubrir no sólo el fruto del mismo, siempre llevado a cabo con entusiasmo, sino el enorme potencial musical existente entre nuestra gente. Como así lo demuestra el ardor con que la mayor parte de sus habitantes acogen cada momento festivo, siempre amenizado con notas musicales y un alegre charangueo en el que no falta el ritmo de los tambores y el compás de quienes hacen de compaña. Hecho este que se deja sentir entre todos y cada uno de los miembros de la banda que representa.
Por todo ello, y con la bendición del patronazgo de Santa Cecilia, esperamos y deseamos que el fruto que hasta hoy ha acompañado el buen hacer de nuestro director musical continúe creciendo, hasta lograr que el nombre de nuestra banda municipal resuene al otro lado de nuestras fronteras. Así debería ser, dada la tremenda entraña de nuestra Historia. Y, sin duda, así será si nos lo proponemos. Porque, tanto nuestra música como nuestros músicos, suenan aún mejor en sagrado. Y eso ya quiere decir mucho.
En tus manos lo dejamos, “Pepo”.
Felicidades, por el buen trabajo que has llevado a cabo.
Y que Santa Cecilia siga haciendo crecer en vuestro interior el animoso trabajo de la música, como parte esencial de nuestra cultura.



