La marca “Sánchez”

por J.A. "GARAÑEDA"

El anuncio de Sánchez, el pasado lunes, de disolver las Cortes Generales y comenzar la cuenta atrás de cara a las próximas elecciones, en noviembre, no nos ha sorprendido. Habrá a quienes sí; pero el camino lógico, tras el cúmulo de acontecimientos que han tenido lugar en España a lo largo de estos últimos meses, anunciaba a gritos que algo tenía que ocurrir en el desarrollo de la política nacional.

Sin embargo, para quienes puedan albergar en su interior una cierta esperanza de desaparición de la escena política, nos atrevemos a decir que, conociendo las malas mañas de este Presidente, no parece que el anuncio suponga en sí mismo un término absoluto que contemple su marcha voluntaria. Antes al contrario; ya que la personalidad de este atípico personaje es como el ascua de un tronco encendido, que arde en el fuego pareciendo que se extingue, pero sin que se vislumbre claramente cuándo desaparecerá definitivamente y se convertirá en cenizas. Entretanto, habremos de soportar el tufo que esparce por doquier en la política española, semejante al hedor de una hez de gato en medio de un jardín recién segado. De hecho, si nos remitimos a los datos de los logros conseguidos por este gran “energúmeno” de la política de Estado durante estos siete años, se nos habrían caído ya los palos del sombrajo, suponiendo que el sombrajo fuese esta España nuestra en la que habitamos tantos buenos y malos españoles. El discurso de Sánchez, el Excmo. Sr., está avalado, teóricamente por supuesto, por todos sus logros. A saber:

Amplio crecimiento económico (ja, ja, ja,)

Regeneración democrática (ja, ja, ja,) Sin duda se refiere a la corrupción, cada vez más generalizada dentro y fuera  de su partido, el PSOE.

Compromiso con el medio ambiente (ja, ja, ja,). Seguramente habrá sido la legislatura con más incendios de la historia reciente de España.

   Superación de los desafíos económicos provocados por la pandemia Covid-19 (ja, ja, ja,) A fecha 1 de abril de 2021 habían fallecido más de 75.000 personas. O sea, más de uno de cada mil habitantes del país. Sin embargo, se estima que los fallecimientos imputables a la pandemia en España en 2020 pueden haber superado los 80.000, sobre la base de la sobremortalidad respecto al año anterior.

Proyección de España a nivel internacional (ja, ja, ja,) Debe entenderse en sentido negativo.

Políticas para mitigar el impacto climático (ja, ja, ja,) ¿Infestar la atmósfera con aerosoles?

Mayor transparencia y participación ciudadana (ja, ja, ja,) Sin duda se refiere a la solución de problemas mediante decreto.

Fortalecimiento de las instituciones democráticas (ja, ja, ja) En este punto, sin duda, se refieren a la presión ejercida permanentemente sobre el Poder Judicial, para hacerlo más sensible a sus peticiones.

Aprobación de la Ley de Igualdad de género (ja, ja, ja,) Sólo en términos económicos.

Aprobación de la Ley de Eutanasia: En marzo de 2021, el Congreso de los Diputados de España aprobó la Ley de Eutanasia PSOE, BNG, ERC, JUNTS per Catalaluya, PD e Cat, Más País, BILDU, PNV, Nueva cnarias, Coalición Canaria, CUP Y CS. Tan sólo PP, UPN, y VOX votaron en contra. Así nuestro país se convirtió en el cuarto país europeo en legalizar esta práctica. Esta ley fue iniciativa también del gobierno de Pedro Sánchez. (Un avance, según unos. Según otros, un ataque a la integridad moral y la dignidad del ser humano.)

Ley de transición energética. Otro fracaso, que ha supuesto el incremento de los precios al consumo de la electricidad, por causa del desmantelamiento de las centrales nucleares. La energía eólica es un error. Al igual que la energía de placas solares, a costa de eliminar grandes superficies de producción agrícola.

Implantación de leyes de educación que suponen una merma en la calidad de enseñanza. Además de una trampa dentro del programa universitario, donde la excelencia supone un demérito frente al aparato progresista de izquierdas.

Leyes de ayuda a la inmigración, en perjuicio de las familias nacionales que verdaderamente se encuentran en situación delicada o crítica.

Etc, etc, etc,

En cuestiones relacionadas con las comunidades de Ceuta y Melilla no entramos. Está más que claro que una enorme traición ha sido fraguada contra la integridad territorial del Estado español. Y la pregunta es ¿cuál es la causa, el motivo que puede haber llevado a un Presidente de Gobierno de España a llevarla a cabo con todas sus consecuencias? Tal vez, si cada uno de nosotros intentamos encontrar la respuesta correcta, nuestra elección en Noviembre no sea la errónea.

Todos estos datos, en palabras del propio Sánchez, “…nos avalan. Y continuaremos con la misma ilusión y energía del primer día”.

Este es el mensaje que envía a su electorado. Sin duda con el deseo expreso de captar votos en favor propio y “aumentar”, si cabe, el lamentable estado en el que estamos como nación y como país. Algo que, como cualquier persona razonable, no podemos permitir.

En realidad, lo que tenemos en España no es un Presidente que gobierna para todos, sino únicamente en favor de una parte. O sea, un tratante.

Por otro lado, la política llevada a cabo por parte del Sr. Sánchez y su gobierno, ha sido y continúa siendo un ataque frontal contra la división de poderes. Y más concretamente contra el poder judicial, al que ha intentado, y continúa intentando por todos medios, obligar a tomar partido. Los últimos acontecimientos conocidos relativos al intento de coaccionar a una juez demuestran claramente la baja catadura moral de esta gentuza. Y no nos referimos a aquellos a quienes se pretendía contratar para llevar a cabo tan sucio trabajo.

En este momento y con un espacio de tiempo suficiente para reflexionar, los españoles de bien deben plantearse, sea cual sea su ideología, hasta qué punto es lícito y moral apoyar a una fuerza política de tan baja estopa. Algo que, de resultar intrascendente para el votante, lo autocalificaría irremediablemente, proporcionándonos una idea de en qué terreno estamos moviéndonos, dentro de nuestra geografía y con qué cautela hemos de andar al hacer cualquier comentario.

Planteémonos, pues, cuál ha de ser nuestra actitud ante el gran reto que se nos presenta. La gran nación a la que pertenecemos se lo merece. No hagamos prevalecer nuestro egoísmo. Ni nuestro fanatismo, ni nuestra ideología. Sólo la razón pura. ¡YA BASTA! Si la marca “Sánchez” te domina, no seas corto, atrévete, da un paso al frente. Eso es PROGRESO. No te engañes a ti mismo. Lo demás, es puro cuento.

1 comentario

Ángeles Díez Pérez 08/10/2026 - 15:34

Vaya estilo: gentuza, energumeno etc

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