Dos cosas me admiran: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres (Flora Tristan)
El 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Gato, una conmemoración impulsada en 2002 por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal, con el objetivo de promover el cuidado de los gatos y concienciar sobre su bienestar.

En la actualidad, sin embargo, se sigue infringiendo la normativa estatal sobre protección animal y, frente a quienes denunciamos el maltrato animal en sus diversas formas, persisten las conductas criminales, que van desde esparcir raticidas en zonas donde se hallan establecidas colonias felinas, a verter lejía en los puntos de alimentación, sepultar bajo los escombros a unas crías de escasos días o atropellar masiva e impunemente a estos animales.

Todo ello con una legión de colaboracionistas que se dedican a ensuciar el espacio público echando por todas partes -y especialmente en las zonas donde defecan y orinan los perros- pienso y desechos orgánicos de todo tipo; mientras contaminan el medio ambiente con residuos plásticos y siguiendo, en general, unas prácticas absolutamente tercermundistas.
Estamos, por tanto, en esta materia, en un inadmisible estado de subdesarrollo que los poderes públicos deberían corregir y combatir. Si no fuera porque ellos mismos carecen de criterio moral e intelectual para favorecer un cambio radical en esta dramática situación.
Ángeles Díez Pérez

