
Esas fueron las palabras de Manuel Rodríguez «Manolete», el califa torero cordobés muerto dos años después en Linares por Islero, el toro de Miura, cuando en septiembre de 1945 asistió personalmente a presenciar el Toro de la Vega de Tordesillas. Él mismo vio y comprobó cómo se enfrentaban los lanceros al toro, a pecho descubierto, con todas las ventajas del terreno para el animal y presenciar el instante del alanceamiento. Sólo exclamó a su amigo el cirujano doctor Zúmel: «Y esto lo hacen de balde, ¡qué barbaridad!». Así lo contaba el mismo galeno al Diario de Navarra que publicó la noticia con la información.
Hacer una cosa de balde, todos en alguna ocasión lo hemos hecho, por una causa, por una decisión personal, por una inclinación o simplemente por aportar un grano más a esa parva inmensa sin recoger que es la historia con el rigor y profundidad precisos.
Cierto es que la historia la cuentan a su forma quienes la relatan otorgando protagonismo a quien no lo tiene o influenciados por su mismo interés para ensalzar y encumbrar o rechazar al semejante. Y la anécdota en más de una ocasión se adoba con aportaciones que poco o nada tienen que ver con la verdad.
Sin embargo, el relato personal de Manuel Rodríguez «Manolete» que vio ese año el alanceamiento del Toro de la Vega es palmario y cómo el torneante Anastasio García «El Cífere» hizo su ataque tan extraordinario como arriesgado. «Tomó la lanza, montada en un varal pequeño y engastado en la punta no en el vaso de una lanza sino una bayoneta rusa antigua, llamó al toro de Luis Martín «El Chula» que acudió raudo al cite. Cuando el toro estaba en actitud de embestir, cífere alargó su lanza apuntando al pecho del animal. El impacto por causa del embroque fue increíble, brutal, manteniendo asida su lanza con fuerza, pese a lo cual se partió por tres sitios. El toro quedó sentado de culo sobre sus patas traseras».
De este hecho solo salió un » Y esto lo hacen de balde, ‘qué barbaridad!».
Pues sí, de balde, gratis et amore, sin recompensa pecuniaria alguna. Solo por el logro y obtención de BIENES INMATERIALES..




1 comentario
en el año 1993 con el toro bonito de la ganadería del cura de Valverde un toro toro cuando tuve que intervenir para que el toro no se subiese de nuevo al camión de la calle de san Antolín, y posterior mente quitárselo a un fotógrafo que cogió en lo que es ahora la rotonda, aquel año dio el pregón de fiestas Roberto Domínguez y estaba viendo el torneo en el coche con el alcalde Emilio Álvarez, y cuando Roberto Domínguez vio el toro pregunto pero el Pájaro se a puesto delante de este toro en la calle esta loco. sin comentarios….