
El torero valenciano abre la puerta grande de las Ventas, al cortar dos orejas al toro «gallarete» de Victorino Martín en una faena poderosa y entregada, rematada con una estocada recibiendo en el centro del ruedo que le hace acreedor al premio por la mejor estocada de la feria.
Y siempre superando las dificultades con una sonrisa y buen hacer en su faena emocionante debido a la casta y al empuje del toro de Victorino, con movilidad y encastado, bravo, aplaudido en el arrastre cuando las mulillas lo llevaron al desolladero. Había brindado su faena a quien dirigiera su carrera como apoderado Manuel Martínez Erice durante varios años en prueba de agradecimiento y sinceridad pues este torero valenciano es y mantiene una personalidad de agradecimiento y reconocimiento a cuantos han estado a su lado.
«Gallarete» ha sido un gallardete, es decir, una enseña, una bandera, una insignia imborrable en su bravura para el arte de torear de Román Collado. Su actuación esta tarde en las Ventas le aúpa a un más alto nivel de actuación y contrataciones pues su forma de entender el toreo no defrauda nunca, sino que se entrega en cuerpo y alma a su labor.
Hoy en Madrid la corrida de Victorino, cierre del abono isidril, no nos ha dado tiempo ni a comer las pipas habituales debido al interés del ganado lidiado, con matices, y cerrada con los dos últimos peores del encierro, con movimientos que no permitían ni un segundo de distracción y eso en los toros tiene una gran validez hoy en día.

Fotos: Plaza 1

