El exito de un evento se puede medir de dos maneras: por la cantidad o por la calidad.
En la A.C. la Senda-Amigos de los 600, lo tenemos muy claro, apostamos por lacalidad y no por la cantidad, tanto es así, que en esta ocasión en el I ENCUENTRO NACIONAL DE VEHÍCULOS CLASICOS celebrada el pasado domingo día 31 de mayo en Castrillo-Tejeriego, nos ha dejado plenamente satisfechos al ver la empatía de los participantes en un entorno propicio para hacer nuevas amistades; y es qué, en este tipo de encuentros, los participantes se sienten especialmente felices si se realiza una ruta tranquila que les permita mover sus joyas del motor.
Esa ruta de 23 kms. se iniciaba en Castrillo-Tejeriego, para pasar por Piña de Esgueva y a continuación llegar a Eguevillas de Esgueva y detenerse una hora para visitar una joya que tienen en ese pueblo del encantador y natural Valle de Esgueva. Nos estamos refiriendo al MUSEO DE LA MOTO ANTIGUA, que desde aquí recomendamos visitar.

Ya a las 13:30 h. pusimos la caravana en marcha para volver a Castrillo-Tejeriego, pasando por Villafuerte de Esgueva (siempre hacia adelante) y dejando su joya medival, el Castillo de Villafuerte, para visitarle en lo que será el II Encuentro en una fecha por determinar del próximo año. A ver si alguien se preocupa de que se edite un calendario para este tipo de celebraciones que tanto está creciendo, para evitar que coincidan unas con otras en un radio de 180 kms, porque de no ser así esto tiene un futuro muy oscuro.

Seguimos con nuestro relato. Eran las las14:15 y ya nos encotrábamos de nuevo en Castrillo-Tejeriego, prestos a degutar una deliciosa paella, servida en su punto por el servicio de Catering El Pedernal de Tordesillas.
Una vez dada cuenta del postre, se entregaron los trofeos al participante más jóven, al más veterano y al vehículo más antiguo. Como suele ser costumbre, tambien se entregaron sendas placas homenaje de recuerdo a los Ayuntamientos que han colaborado en el evento.

Intercambio de números de teléfono, abrazos, algun que otro «casto beso» y colorín colorado, hasta el próximo encuentro.
No voy a despedir esta modesta crónica sin agradecer a la patrulla de la Guardia Civil del puesto de Quintanilla, su presencia en un momento puntual del evento a la que quiero decir «ánimo que el pueblo sencillo y llano si os quiere» ¡Viva la Guardia Civil!













