
Por méritos propios, por decisión, entrega, valor, firmeza y colocación el torero salmantino se ha hecho acreedor del triunfo absoluto en la corrida de la oportunidad en la que el Consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja y el CEO de Tauroemoción, Alberto García, le han hecho entrega del galardón, al final del festejo cuando ya las lentejuelas de los toreros titilaban con la luz artificial de la plaza, a la que por cierto le ha faltado el gran reloj que estaba colgado en el paramento de la andanada del 5.
El mérito de Diosleguarde, al que el quinto de la tarde estuvo a punto de ocasionarle un serio disgusto, pues resultó prendido al entrar a matar al burel con la decisión y ganas de “matar o morir”, haciendo la suerte a ley con todo el corazón y ganas cuando “mirillo” alargó el pescuezo y le levantó en el aire. Y eso que unos minutos antes en el saludo capotero el salmantino tropezó cayendo ante la cara del toro que le buscó con ansia dándole una paliza y pisotón doloroso. Diosleguarde se levantó, dolorido, y tras recomponer su figura con el agua milagrosa realizó una faena brindada a sus compañeros de corrida en detalle que le honra. Una buena serie con la mano izquierda y el desplante final fueron notas destacadas en su trasteo. Con la espada logró media estocada y precisó un golpe de descabello tras dos avisos de la Presidencia de la corrida.
Ante el primero de la tarde mostró un aplomo y decisión digno de reconocimiento y aunque la estocada primera resultó tendida, precisó de una nueva entrada con el acero para enviar al desolladero a este primero de nombre “liebre”, noble y bravo, aplaudido en el arrastre cuando las mulillas lo llevaron al desolladero. En tanto el diestro dio la vuelta al ruedo, tras petición.
Sergio Rodríguez, el abulense es un toro fino y elegante, con sabor, pero el toro de El Pilar llamado “sonajerillo” le arrulló en el sueño de la flojera. Pitos al toro por el público y ovación al banderillero Ávaro Curiel tras dos buenos pares de banderillas. Y eso que había brindado al torero Juan José Domínguez y comenzó su faena de hinojos. La cruz con la espada pinchando tres veces y recibiendo el aviso del palco no fue óbice para ver a un torero de Ávila al que no le dan la oportunidad en su tierra natal y ha sido en Valladolid donde su oportunidad quedó marcada por la voluntad y las ganas.
El tercero de la tarde “bastardero” fue para Jarocho un toro imposible, flojo y descastado al que bastante hizo el torero de Burgos para intentar redondear una faena que debido a la invalidez del toro resultó inútil y sin posibilidad alguna. Tras varios pinchazos y descabello saludó desde el tercio, con el rostro disgustado y triste.
Mario Navas fue el único que cortó una oreja llegando a conseguir 194 puntos que le auparon a disputar la final lidiando un cinqueño de nombre “hilandero”, duro, bronco y con peligro al que bastante hizo con estar delante de él. Se ganó los puntos y su presencia en la final con “mirante” cuya faena brindó al Alcalde Valladolid, Jesús Julio Carnero. Su faena valiente y entregada tuvo su mejor pasaje cuando de rodillas pasó al toro. Tras pinchazo y estocada, recibió la oreja del usía que paseó alrededor del anillo.
En resumen la corrida de la oportunidad ha sido seguida por numeroso público joven, presente en el tendido de la plaza, aunque los toros de El Pilar en esta ocasión han sido casi, casi convidados de piedra por la falta de casta y acometividad aunque eso sí, no exenta de nobleza.
FICHA DE LA CORRIDA:
Valladolid, Corrida de la oportunidad. Tres cuartos de plaza. Toros de El Pilar, descastados, flojos a los que salvó su nobleza para
Manuel Diosleguarde, vuelta al ruedo tras petición y vuelta.
Sergio Rodríguez, aplausos tras aviso.
Jarocho, saludos desde el tercio y
Mario Navas, oreja y aplausos.
REPORTAJE GRÁFICO: José FERMÍN Rodríguez


















