Se celebró el primer festejo de los XXVI años del Piñón de España para novilleros en Pedrajas de San Esteban

por Jesús López Garañeda

Hoy ha comenzado en Pedrajas de San Esteban la XXVI edición de El Piñón de España para novilleros con picadores. Desde su creación por invención del ganadero palentino Simón Caminero, este Certamen ha ido reuniendo a jóvenes promesas que quieren ser toreros. Y la apertura de esta feria singular no ha tenido demasiada historia. Por un lado el fallo a espadas de los diestros y por otro la flojera de los toros de Buenavista que han sustituido al encierro anunciado.

Se han dado cita en el coqueto coso pedrajero Luis Pasero, vestido de perla y oro (ovación con saludos y oreja); Antolín Jiménez, de tabaco y oro (aplausos y vuelta al ruedo) y Tomás González, de azul claro y oro, aplausos y saludos, tras aviso para despachar una novillada de Buenavista, aquella cuyo hierro Clotilde Calvo compró en 1988 y que pasta en Castillo de las Guardas, en la que tan solo el quinto de la tarde «lustroso» y en menor medida el sexto «flamenco» fueron lo menos malo de los utreros que han sustituido a los anunciados de Valmesto. El resto, flojos, bajos de raza, sin fuerza. Solo la nobleza les salvó de la quema en una tarde aburrida e incierta.

A la postre Luis Pasero fue el triunfador al cortar una oreja, pedida por muy poco público pedrajero que asistió al festejo, llenando el coso de Julio César Merino en algo más de media entrada del aforo y poniendo el mejor estilo en su composición ante la cara de los novillos.

Antolín Jiménez, el torero jienense de Úbeda estuvo aseado y con ganas pero luego con los aceros pasó un quinario para despenar a los animales. Algo así como sucedió a Tomás González, el turolense de Alcorisa que anduvo tirando líneas poco confiado en la tarde de hoy.

Creo que lo mejor de la tarde estuvo en la amenización con los pasodobles de la Banda de Música de Pedrajas de San Esteban, dirigida por Ismael C.Capellán, resonando en el recinto con una armonía más que reconicda y bella.

Abrió plaza un toro castaño de capa, de nombre «machaquito» marcado con el número 11 como inicio de esta XXVI edición al que Luis Pasero toreó con cierta galanura pero el fallo con el estoque le privó del premio.

En resumen, apática, poco resolutiva, sin chicha ni limoná como se dice en el argot, esta novillada de Pedrajas, aunque mañana queda la segunda con reses de Riogrande y la torearán Borja Escudero; Andrés García y Julio Romero.

Fotos: Jesús López

Tomás González; Antolín Jiménez y Luis Pasero en el patio de cuadrillas.

FICHA DE LA NOVILLADA:

Pedrajas de San Esteban. Primera del Piñón de España. Casi tres cuartos de plaza. Antes de romperse el paseíllo sonó el Himno Nacional de España. Se han lidiado seis utreros de Buenavista, bajos de raza, con poca fuerza, nobles, para Luis Pasero, Ovación y Oreja; Antolín Jiménez, aplausos y vuelta al ruedo y Tomás González, aplausos y silencio, tras aviso.

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