
Una más que entretenida corrida de toros, primera del abono zamorano en esta feria de San Pedro y San Pablo donde se cascó el ajo, sobre todo en el tendido, al acabar la lidia del tercer toro de la tarde, con una cuchipanda de tente y no te menees y se repartieron pimientos fritos, tortilla, embutidos, queso y empanada como si no hubiera final en los espectadores que teníamos debajo de la grada en donde nos instaló la empresa, celebrando la fiesta de toros tal y como solía ser por tierras de Zamora, de gula atendida y orejisana de premio en el ruedo pues se cortaron nada más y nada menos que ocho orejas a los ejemplares de Moisés Fraile lidiados esta tarde.
Marcha triunfal en el resultado con la decisión de dos toreros, Borja Jiménez ante el quinto de nombre “mirillo”, bravo y encastado, dejando bien a las claras que no hay quinto malo como dice el dicho y Manuel Diosleguarde frente a “dudarado”, un castaño de El Pilar que cerraba corrida y al que desorejó merecidamente el torero salmantino. A la fiesta y al orgullo torero se unió el Director de lidia, Emilio de Justo, tras cortar una oreja a cada uno de los de su lote, en especial frente a “sombreto” un negro carbonero que abrió plaza, de esos que suelen poner las cosas en su sitio, al que el diestro de Torrejoncillo logró dominar y doblegar pese a los molestos cabezazos que daba al final del muletazo. Mucha voluntad del torero en toda su faena con ganas de agradar a la concurrencia y lo mejor estuvo en la estocada entera, un pelo tendida que le sirvió para cortar la oreja del burel.
Frente al cuarto un castaño de nombre “miraber”, cuya faena brindó al público, lo intentó de todas formas, pese a lo tedioso de la embestida del toro, y que rubricó con una estocada entera que le sirvió para abrir también él la puerta grande.
Borja Jiménez lidió a “dudanches” un castaño al que dejó crudo en el caballo y entero, sin picar, logrando así la movilidad del burel. Luis Blázquez colocó un excelente par de banderillas aplaudido y, tras brindar al público Borja Jiménez inició su faena de rodillas, muy poderosa, brillante por momentos con un pase cambiado de hondura y espectacularidad. Con la derecha cimentó su faena poderosa, templada y mandona, pero perfilado para la suerte suprema pinchó en el primer intento para lograr a continuación una estocada entera muy efectiva que tiró patas arriba al animal. Los pañuelos exigieron el premio que le fue concedido por el Presidente de la corrida, Ubaldo Martín, al que se le olvidó sacar el pañuelo azul tras la lidia del quinto de la tarde, el mejor toro del encierro de nombre “mirillo”, bravo y encastado al que Borja paró, templó y mandó desde el centro del platillo con una faena muy lograda, hermosa y plena de poderío, rubricada además con una estocada hasta los gavilanes que le acreditaron las dos orejas de su enemigo.
Y el tercero en liza esta tarde ha sido Manuel Diosleguarde, un torero que está asentándose con pasos agigantados en el escalafón de los diestros toreros. Y si a su primero le instrumentó dos largas de rodillas, ante el sexto se fue a porta gayola y, pese al parón de salida del ejemplar, aguantó el peligro, dejando el capote que fue destrozado por el toro. Luego en la faena estuvo con todas las ganas y decisión del mundo. Los olés salían de las gargantas de los espectadores que ya habían dado cuenta de las meriendas, aplaudiendo con fuerza todas y cada una de las evoluciones del diestro salmantino.
Manuel Diosleguarde hoy además ha hecho la suerte de matar con la decisión, entrega y verdad como hacía tiempo no se veía en las plazas de toros. El volapié canónico le dio una oreja del primero de su lote, brindado a Javier Gómez Pascual, Javi “guarrate”, en su última actuación en Zamora antes de retirarse. Esa estocada ya de por sí mereció la oreja. Rubricada la guinda del cierre de este pastel torero zamorano con una gran faena al que cerraba corrida y al que mató en otro volapié inmenso, efectivo, inmediato que tiró patas arriba sin puntilla al de Moisés Fraile.
En resumen, una corrida más que entretenida y que ha brillado por sí en especial en la segunda mitad de la misma cuando los toros de El Pilar fueron más generosos en sus embestidas y movimientos.
FICHA DE LA CORRIDA
Plaza de Toros de Zamora. Primera corrida de abono. Media entrada. Sonó el himno nacional antes de romperse el paseíllo. Se han lidiado seis toros de El Pilar, tres bajos de fuerza y flojos y tres bravos, uno de ellos premiado con la vuelta al ruedo tras su muerte, sin que el Presidente sacara el pañuelo azul por no disponer de él en el palco, ordenando a los mulilleros que le dieran la vuelta al ruedo, nobles todos ellos, para
Emilio de Justo, oreja tras aviso y oreja.
Borja Jiménez, oreja y dos orejas y
Manuel Diosleguarde, oreja y dos orejas.
Reportaje gráfico: José FERMÍN Rodríguez.














