Sigue cerrada a cal y canto la Escuela taurina de Salamanca con más de medio centenar de alumnos sin posibilidad de recibir las enseñanzas en el Centro dependiente de la Diputación provincial. La alarma por la situación que ha dejado sin prácticas ni teóricas a un notable grupo de alumnos está trascendiendo y afectando al mundo taurino de Castilla y León.
Se levantan voces pidiendo la apertura de nuevo de la Escuela pues la situación taurina que se vive en Salamanca es anómala. Deben exigirse responsabilidades a los responsables, en caso de demostrarse, pero jamás clausurar un centro y dejar este roto contra las ilusiones de 60 aspirantes a toreros, de ganaderos, de profesionales, de ayuntamientos que no pueden programar actividad taurina…
El Alcalde de la Fuente de San Esteban, Paco Cañamero, destacado crítico taurino escribe en su portal de «Glorieta digital» que «Lo más importante y necesario es una rápida movilización colectiva para salvar a la Escuela de Tauromaquia de Salamanca. Una respuesta contundente y firme de profesionales -matadores, subalternos, mozos de espada…-, de ganaderos, de aficionados, de peñas, de ayuntamientos… contra la Agencia de Protección Civil y Emergencias de la Junta, que ha sido quien la clausuró, ante la incapacidad del diputado provincial Jesús María Ortiz».


Desde que la Escuela taurina de Valladolid, la de Rioseco, desapareciera solo quedaba esta de Salamanca en la red de Escuelas taurinas, a las que se ha unido recientemente la que dirige Juan Cantora en Palencia. Sin embargo, era la salmantina el vivero más productivo y generador de vocaciones toreras, repartiendo entre las jóvenes generaciones unas enseñanzas muy provechosas, una aplicación importante y una decisión más que notable para dar vida y riego abundante a la raíz de la Fiesta de Toros.
Por tanto, si los aficionados y los profesionales de la Tauromaquia dan la espalda a este problema, mucho nos tememos que este vaivén a la fiesta de toros le hará mucho más daño que todas las algaradas que desde el exterior se puedan programar contra ella.
A Salamanca se la conoce y valora por dos cosas, su Universidad y por ser tierra de ganaderías de bravo. No cabe en cabeza humana que uno de los pilares que sostiene un porcentaje muy alto de la economía de esta provincia tenga que estar siempre al albur de situaciones anómalas.
La escuela de tauromaquia para Salamanca supone promoción para la economía, formación, educación, y semillero de arte para muchos jóvenes y es apoyo al campo, a la agricultura, a los ganaderos y sobre todo, a seguir manteniendo en pie uno de los dos pilares de la provincia charra.
Por eso, hoy es más que nunca necesaria una movilización de todos los estamentos taurinos locales para salvar la Escuela taurina de Salamanca y aquí la Agencia de Protección Civil de la Junta de Castilla y León tiene la responsabilidad de poner las cosas de nuevo en su sitio con mayor agilidad y decisión con que hasta ahora se ha actuado.



