
Con la fotografía de Aurelian, hecha desde un dron y recogiendo el caserío de nuestro pueblo igual que ayer lo hiciera desde la avioneta el general Cesteros, entramos en las fiestas de la Peña de 2026 celebrando el llamado día de las Portadas que no es más que el recuerdo y reminiscencia del ayer local, cuando las fiestas de la peña se celebraban en honor de San Roque, el primitivo y original patrón de otro tiempo.
Las fiestas de la Peña arrancan el 15 de agosto con la celebración de la subasta de las portadas de la plaza, el sitio en donde los tablajeros tras sus pujas y concesiones municipales, levantaban sus tablados para que las personas vieran a su sabor la querida, tradicional y hermosa fiesta de toros. Su antiquísimo sabor hoy solo lo conserva en la noche de los faroles cuando la abigarrada multitud se da cita en su recinto para hacer el recorrido de la vieja Ronda de las murallas y entona el típico «llegó la Peña», el himno de fiesta más emotivo que creara el maestro Vicente Santimoteo y pusiera letra Eusebio González.
La subasta de las cuarenta portadas que conformaban el recurso más importante allegado por el Ayuntamiento y su Comisión de Festejos era celebrado con júbilo y alegría, al igual que hoy cuando se dé a conocer el contenido del programa de fiestas y se subaste el llamado «arrastre» de los toros.
El cambio de la tradición es casi absoluto. Nuevas formas, detalles, actuaciones se aúnan en el tiempo, en un engarce del joyel del ayer y del hoy al que las personas solemos aferrarnos para recordar en la vacuidad del momento y querer aprehender entre nuestras manos un pedacito de lo que fuimos y ahora somos, morceñas que disipa el viento.
¡Feliz día de las Portadas!.

(Acuarela de J. R. Muelas)

