La Sopa Almendra en Tordesillas.

La Sopa Almendra en Tordesillas.

2 enero, 2021 0 Por Jesús López Garañeda

Pasan los días y al comienzo del nuevo año, y antes de finalizar las Pascuas de Navidad, quisiera poner en escena el recuerdo de un hecho sin duda apreciado por muchos de nosotros que hace, ya lo decía don Miguel Delibes, que nos demos cuenta que ser de pueblo es un don de Dios y ser de ciudad, un poco como ser inclusero.

En estos días cuando pasaba por la calle del Garabato, un olor característico a manteca, azúcar y almendra entraba guloso por el olfato. Estaban fabricando pastas y polvorones, pensé, por la demanda siempre exigente de estos días de miel, recuerdos entrañables, alegrías y tristezas en simbiosis, pues pocos son cuantos se privan de probar un dulce de navidad. Rara era la casa que no tenía una bandeja de bollos para obsequiar a quien atravesaba la puerta en visita, trato, o, como era la costumbre, a felicitar las pascuas. Hasta ese obsequio ha sido roto por la pandemia. Pues tal vez hoy la bandeja de bollos se añeje y se quede rancia y sin acabar debido al olvido, ausencia, incertidumbre y otras actividades que distraen o han sustituido aquel ayer de la infancia. Ahora es el wasap, el messenger y la red anti sociedad, comunicación, desde una pantalla aséptica, fría y distante, los que sustituyen la visita personal, cargada de emociones y plena de solidaridad y unión. Son métodos modernos que suplantan a los anteriores y que, usados con criterio, mantienen su importancia para adaptarse a esta nueva forma de entender la relación humana y de pasar la dificultad tan terrible por la que atravesamos.Primero fue la rueda, luego el vehículo, ahora el móvil, ejemplos del progreso humano y de su evolución tecnológica. Y siempre, en todo y pese a ello, como si faltara algo, como si tuviéramos que completar con algo nuestro que ni de lejos lo llegamos a alcanzar. Y al paisaje en que transcurre nuestra vida, lleno de referencias personales, menos mal que aún no lo hemos convertido del todo en un paisaje impersonalizado e insignificante.

En fin. Ha llamado a la puerta la Navidad del año 2020 y este nuevo año 2021 abre la esperanza en Tordesillas y en alguna de sus calles aún sigue oliendo a sopa almendra. Eso es lo que no se olvida. Eso y el abrazo de quienes nos quieren.