DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

15 noviembre, 2019 0 Por La Senda

CELEBRACIÓN DE LOS XLI AÑOS DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Tordesillas, 6 de diciembre de 2019

VECINOS DE ESTA M.N. y M.L. VILLA DE TORDESILLAS:

Aseguraba Carlos Gardel en cierto famoso tango que “veinte años no es nada”, y acaso llevase razón. Treinta años, sin embargo, pueden ser toda una vida y cuarenta y un años más. Desde luego tiempo histórico suficiente para que un pueblo cambie de cara y hasta de entrañas.

La Constitución de 1978 no sólo sancionaba el final de la dictadura del general Franco, sino que clausuraba (por su contenido, fuerzas impulsoras, forma de elaboración y adhesión de la población) la dialéctica de las dos Españas salida de la Guerra Civil.

Viví aquellos momentos en lugar privilegiado, pues fui corresponsal del periódico vallisoletano DIARIO REGIONAL desde 1976, viendo la evolución, la llegada de la democracia y la proclamación de la Constitución en esta misma Villa con las primeras elecciones municipales que auparon en el poder municipal a una coalición que decía ser de izquierdas formada por los partidos socialista y comunista de entonces: Uno lo presidía Elías Pérez Barragán y el otro Claudio García Escudero y en la que tuvieron especial aportación de personas los sindicatos locales, integrantes especialmente de CCOO y la UGT.

Seguí pleno a pleno, día a día, información a información, la evolución social, humana y cultural de Tordesillas, que siempre me interesa más; y también la política, a la que conseguí mantener en segundo plano, pero buscando siempre la mejora de las condiciones de las buenas gentes de mi pueblo, creyendo siempre en la posibilidad de acercamiento, de unión, de colaboración sincera entre los miembros de cada partido. Me jacto de ser amigo de comunistas acendrados; de cristianos viejos; de socialistas comprometidos; de mujeres y hombres de derechas de ley y sinceridad; de curas y ateos; de obreros y patronos; del poder y de la oposición.

En España ese marco compartido de la Constitución ha permitido gobernar al centro, a la izquierda y a la derecha, y a los nacionalistas en los territorios con tradición de ese signo. Algunos jóvenes tienden hoy a considerar esa disponibilidad del marco como algo natural, pero en 1977 distaba de ser una evidencia.

Conocí, bien es cierto que desde fuera, las negociaciones de Tordesillas para el nacimiento de nuestra autonomía de Castilla y León: Entrevisté a Marcos Vizcaya; a Gregorio Peces-Barba y a Herrero de Miñón aquí, en el parador de turismo, y en fin, subí a tocar las campanas a rebato una noche cuando me llamaron para decirme que Tordesillas había sido elegida como la Sede de las Instituciones de Castilla y León, abriéndonos a todos la esperanza cuando aquí se constituyeron, eligiéndose al primer presidente de la Junta, el zamorano Demetrio Madrid López y cerrándonos luego cualquier opción cuando los políticos decidieron repartir entre Burgos, Valladolid y Fuensaldaña las Instituciones que conforman nuestra autonomía.

Me molas, consti” dijo Forges de la Carta Magna en una simpática pegatina que repartí entre mis alumnos de la cercana localidad de Toro y que con orgullo pegaron en sus pastas del cuaderno o en sus libros de texto. Aquellos niños hoy son hombres hechos y derechos, que tienen que vivir cada día a riesgo y ventura, dando la cara, sacando su familia adelante y ejerciendo el esfuerzo ante las múltiples dificultades que crea la vida diaria, trabajando honradamente para mejorar sus condiciones vitales. Y entre ellos muchos de vosotros, queridos convecinos y amigos.

Este carro de Tordesillas tiene que ser empujado por todas cuantas manos quieran uncirse a él y más todavía en los tiempos difíciles que toca vivir. Porque a la hora de crear nuevas leyes que hagan que la Constitución no sea mero papel mojado sepan fehacientemente los políticos que están siempre al servicio del ciudadano y que éste va a tener en su mano la posibilidad de castigarles con su voto negativo. De no ser así, poco a poco irá creciendo la abstención, la decepción, y el rechazo irá a más cada día, y tan sólo nos quedará el recurso de mirar, preñados de nostalgia, aquel día de hace cuarenta y un años cuando, por primera vez, acudimos gozosos a las urnas.

Que en Tordesillas brillen la justicia, la libertad y la seguridad y el promover el bien de cuantos la integran, proclamando con la Constitución su voluntad de: Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones al menos otros cuarenta años más. Porque estos se nos han ido en un soplo, en un instante, en un momento, como libros leídos, como morceñas llevadas por el viento…

En fin, siempre me gustó hacer un discurso el día de la Constitución para alzar mi voz con la fuerza de la esperanza y decir hoy más que nunca:

 ¡VIVA LA LIBERTAD!.

                                           Jesús López Garañeda